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Cómo mejorar tu concentración sin fallar en el intento

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Mejorar tu concentración requiere de mucha fuerza de voluntad, la cual puedes fortalecer con mucha práctica y está técnica. Sigue leyendo para saber más.


Mejorar tu concentración requiere de mucha fuerza de voluntad, la cual puedes fortalecer con mucha práctica y está técnica. Sigue leyendo para saber más.

Frecuentemente, cuando tratas de concentrarte en una tarea o evadir cualquier tentación para distraerte, procuras usar toda tu fuerza de voluntad. Sin embargo, un estudio ha demostrado que cuando haces esto, agotas toda esta disposición, pues mientras más desees un momento de concentración, más difícil será encontrarlo y, eventualmente, la fatiga será inevitable.

El estudio

En 1996, Roy Baumeister, catedrático de Psicología en la Universidad Estatal de Florida, junto con un equipo de colegas de la Universidad Case Western Reserve, examinaron la forma como trabaja el fuerza de voluntad. Para hacer esto, crearon un experimento que era un poco cruel: hicieron que los participantes se involucraran en un concurso de comida que buscaba agotar este autocontrol.

En el experimento participaron 67 personas quienes eran conducidos a una habitación que había sido aromatizada con olor a galletas de chocolate recién horneadas. Las galletas reales y otros postres de dicho sabor eran colocados en la sala más tarde. A algunos participantes se les daba permiso de comer las golosinas, mientras que a otros se les daba permiso de comer rábanos.

La mayoría de las personas que debían comer rábanos, “mostraban un claro interés por los chocolates, al punto de quedarse viendo con añoranza la mesa de dulces y, en algunos casos, incluso levantaban las galletas solo para olerlas”, escribió el científico en el documento que publicó a través del Journal of Personality and Social Psychology.

Los resultados del experimento

Después de la parte del experimento con las galletas y los rábanos, el equipo de Baumeister les dio a los participantes otra prueba que, aparentemente, no estaba relacionada con la primera. Esta consistía en resolver un problema que medía la perseverancia y trataba de lo siguiente: se les hacía creer a los participantes que estaban llevando a cabo un test de inteligencia, aunque en realidad era para determinar cuánto podrían avanzar antes de darse por vencidos.

Los participantes a quienes se les había permitido comer los postres de chocolate, trabajaron un promedio de 20 minutos en el test; mientras que los que comieron rábanos no duraron tanto, pues en promedio tardaron 8 minutos en rendirse. Por lo tanto, aquellos que tuvieron que resistir la tentación de los dulces y comer vegetales, no pudieron involucrarse en una segunda tarea demandante. Su fuerza de voluntad había sido drenada y estaban muy cansados.

La interpretación de los resultados

Desde tiempos remotos, se ha pensado que la fuerza de voluntad es una virtud con la que naces o de la que careces. Sin embargo, se ha demostrado que este no es el caso en algunos días cuando estás dispuesto a hacer ciertas cosas, por ejemplo, una tarea que encuentras particularmente tediosa.

La conclusión principal de este estudio fue un gran descubrimiento: “el autocontrol es una fuerza general que se utiliza en diferentes tareas, y puede ser debilitada. Esto prueba que la autorregulación no es una virtud que deba ser dominada o una función que puede ser aplicada con pocas consecuencias. Es como usar un músculo: después de ejercitarlo, pierde fuerza, se fatiga y se vuelve poco eficiente, por lo menos a corto plazo.

Cómo mejorar tu fuerza de voluntad

Las buenas noticias es que la fuerza de voluntad puede ser fortalecida con la práctica. En su artículo, Colin Robertson escribe: “La clave es enfocarte en simplemente una actividad a la vez. Cuando haces esto, realmente puedes tonificar tu fuerza de voluntad”.

Si realmente intentas algo con muchas ganas, como por ejemplo, hacer una dieta y te concentras intensamente en tu trabajo, terminarías drenando tu fuerza de voluntad. Las personas son como los participantes del experimento que comían rábanos: ponen mucho esfuerzo en lograr una tarea, que terminan agotados. Pero, por otro lado, si comienzas lentamente y vas aumentando el peso de las responsabilidades lentamente, serás capaz de mejorar tu capacidad de concentración y tu fuerza de voluntad.

En resumen, la próxima vez que necesites total concentración en una tarea o debas evadir las tentaciones, comienza con algo pequeño. Ponte metas pequeñas que sean fácilmente alcanzables y puedas terminarlas en el tiempo que hayas establecido. Esto, con el tiempo, hará que puedas fortalecer tu fuerza de voluntad y así tengas la fuerza para alcanzar más y mejores metas.




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